En Efesios 4:3, Pablo nos exhorta a "esforzarnos por mantener la unidad del Espíritu". La unidad en la iglesia es vital para alcanzar nuestros objetivos espirituales y cumplir la gran comisión de hacer discípulos de todas las naciones. No podemos caminar solos; necesitamos la compañía y el apoyo de otros creyentes para crecer en nuestra fe. La comunidad cristiana es un lugar donde nos fortalecemos unos a otros, compartimos nuestras cargas y celebramos nuestras victorias. Cuando trabajamos juntos en armonía, nuestro impacto en el mundo es mucho mayor. Hoy, te invitamos a ser parte activa de esta unidad, orando, sirviendo y amando a aquellos que forman parte de tu iglesia.
Conexión Misionera Resplandece